lunes, 18 de febrero de 2019

David. Donatello


Género y Temática: Esta escultura exenta, fundida en bronce, representa a un David muy joven (en realidad, un adolescente) que, después de haber derrotado a Goliat, le ha cortado la cabeza con su propia espada. David pisa la cabeza con aire pensativo y sostiene en sus manos la espada de Goliat y la honda con la que le dejó inconsciente.


Acabado: El tratamiento general es sobrio, no obstante, la sencillez del desnudo se rompe con el calzado de David y el abigarrado adorno del yelmo de Goliat, trabajados al detalle con relieves historiados y adornos vegetales típicos del primer Renacimiento (llamados «in candelieri»). Además, David aparece graciosamente tocado con sombrero de paja típico de la Toscana, del que caen las guedejas del pelo; lleva, también una corona de hojas de amaranto, en clara alusión al heroísmo griego.

 
Forma y estilo: Donatello interpreta este tema bíblico (tomado del Primer libro de Samuel) como un desnudo clásico. De hecho, es el primer desnudo integral, de bulto redondo, que aparece en la escultura renacentista. Se trata de un desnudo ponderado, natural, pero muy expresivo debido a la firmeza de las líneas compositivas generales. Tiene, como hemos comentado antes, claras reminiscencias de la escultura clásica, especialmente de Praxíteles.

El marcado y suave contrapposto parece inspirado en la conocida curva praxiteliana que Donatello debió conocer a través de copias romanas del citado escultor griego. La perfección anatómica, en la que el modelado muscular es muy suave, difuminado, casi femenino, parece tomado, también, de Praxíteles.

La obra: Se puede ubicar en la plenitud del Quattrocento florentino; es un encargo del propio Cosme de Médicis y, aunque no hay unanimidad sobre su fecha, debió fundirlo en torno a 1440. Parece tener un significado simbólico, ya que es una especie de monumento cívico-patriótico que conmemora las victorias de Florencia frente a su rival, Milán. En la escultura, David personifica a Florencia (de ahí que lleve puesto un típico sombrero toscano), y Goliat a Milán, uno de cuyos símbolos es la espada (convertida en cruz). También su inscripción hace referencia al mismo tema: Pro Patria fortiter dimicantibus etiam adversus terribilissimos hostes di i praestant auxilium. Que significa: A los que valientemente lucharon por la madre patria, los dioses daran su ayuda incluso ante los más terribles enemigos.

En principio, la escultura se colocó en el patio del palacio de los Médicis, pero, cuando Piero de Médicis fue expulsado de la ciudad, la estatua fue trasladada al patio del Palazzo Vecchio, sede de la señoría de la república. Actualmente se expone en el Museo del Bargello.

Comentario:
El David en bronce no es ya el héroe resuelto y seguro de sí mismo: es un adolescente pensativo, casi sorprendido de verse mezclado en una empresa tan extraordinaria. El cuerpo se balancea ligeramente; la pierna, doblada en el paso, no lo sostiene, y debe hacer fuerza sobre la otra con un deslizamiento de la cadera. La diagonal exterior de la espada, demasiado pesada, acentúa la inestabilidad y la oscilación del cuerpo, y ésta se traduce en el móvil juego de los reflejos sobre los tenues salientes de los músculos del tórax y del vientre o en el velo de sombra que el ala del sombrero hace descender sobre el rostro. Aparentemente, la estatua es una concesión al clasicismo "gentil" de Ghiberti, pero, en
realidad, revela una primera manifestación de la vaguedad melancólica del mito por encima de la certeza histórica.

En la práctica es Donatello quien "inventa" la escultura liberada del marco arquitectónico. ¿Mercurio venciendo sin esfuerzo a Argos? ¿David vencedor emocionado de Goliat? Esta escultura de David, que actualmente se conserva en el Bargello, y que antaño estaba situada en el patio del palacio Médicis, continúa suscitando eruditas polémicas. Según Alessandro Parronchi, el tema mitológico explica el gorro laureado y la pagana sensualidad de este adolescente de ambigua belleza, que ilustra de manera notable un sutil y poético simbolismo propio de los Médicis.

Esta luminosa representación de la fuerza y de la gracia pone de manifiesto el oficio incomparable de Donatello y constituye un magnífico ejemplo de estatuaria en bronce. Sería el primer desnudo moderno, que no nació por emulación de la antigüedad sino como "canon del hombre perfecto". Sus connotaciones humanísticas se ponen de manifiesto por el hecho de mostrar el joven cuerpo del vencedor desnudo, pero con botas y un sombrero típico de los campesinos toscanos -algo anacrónico en una escultura clásica. En el aspecto moral simboliza el nuevo tipo de héroe individual que, con su virtud es capaz de vencer al enemigo poderoso. Donatello nos muestra a su David enseñando el cuerpo suavemente articulado, en una armonía de movimiento muy sensual, de connotaciones praxitelianas; se desvincula de la convención para adquirir un sentido más dinámico. La suave ondulación de las caderas y la pureza del rostro adolescente enmarcado por una sensual cabellera realzan el sentido poético de estaobra desbordante de optimismo y amor por la vida.

El tema de David es un clásico del arte italiano y varios artistas aportaron sus propios puntos de vista al respecto: el de Verrocchio es más descarado y audaz (además de estar vestido), el de Miguel Ángel es el símbolo de la tensión en el instante previo al estallido y, el de Bernini (ya barroco), representa a David en el momento fugaz e imposible en que dispara su honda. Puede decirse que Donatello es el primero en romper con el punto de vista medieval del tema, siempre relegado a las imposiciones de la arquitectura o a las biblias miniadas y representado como un rey, y no como un héroe.

El autor: Donato di Niccolò di Betto Bardi (1386-1466) es el escultor más representativo de la escultura quattrocentista italiana. Discípulo de Ghiberti, hasta que llegó a superarle, y protegido de Brunelleschi (con quien estudió las ruinas clásicas de Roma), es un renovador de toda la escultura europea, y sobre todo de la técnica del fundido en bronce. Por otra parte, se desvivió por el estudio del ser humano como centro y razón de ser del Universo. El ser humano es tratado en toda una gama de caracteres y valores, intentando penetrar su psicología. Sus obras más sobresalientes son la Cantoría de la Catedral de Florencia, el David, aquí comentado, el San Jorge de Orsanmichele (en Florencia) y la estatua ecuestre del Condottiero Gattamelata.




Realizado por: Enrique Valdearcos Guerrero

Cúpula de Santa María dei Fiori. Brunelleschi


CÚPULA DE SANTA MARÍA DEI FIORI. BRUNELLESCHI

Cúpula que cubre el crucero de la catedral de Santa María de las Flores de Florencia. Obra diseñada por el arquitecto y orfebre Felipe Brunelleschi en 1419 aunque no se finalizó hasta 1436. Es considerada la primera gran obra de arquitectura del Renacimiento italiano.


Brunelleschi se enfrentó al desafío de diseñar la primera gran cúpula construida en Europa desde el fin del Imperio Romano. Para ello diseñó un sistema de doble cúpula, una exterior, apuntada, y otra interior, semiesférica. Sobre el tambor octogonal situado en el tramo del crucero de la catedral gótica de Santa María de las Flores, Brunelleschi diseñó una cúpula de 45.6 metros de altura recorrida por ocho nervios de mármol que convergen en una linterna dándole a la cúpula una forma apuntada característica. La cúpula está recorrida en su cara exterior por ladrillos rojizos imitando el modelo romano del opus spicatum. Brunelleschi recurre al sistema medieval de contrarrestar los empujes mediante bóvedas semiesféricas adosadas. Sin embargo, es novedoso, el hecho de que en el interior Brunelleschi idease una segunda cúpula, semiesférica frente a la apuntada exterior, unidas mediante ganchos de hierro. Este sistema permitía que el espacio hueco entre ambas cúpulas permitiese aliviar el empuje de la bóveda semiesférica interior, mucho más pesada. La cúpula interna aparece decorada con pinturas al fresco de Vasari que representa la visión de la Gloria.




            
En 1419 se decidió convocar un concurso para finalizar la obra de la Catedral, cuyo crucero estaba aún sin cubrir. A dicho concurso se presentaron distintos artistas destacando Ghiberti y Brunelleschi, ganando este último gracias a un novedoso sistema de construcción que sustituía las cimbras tradicionales por un sistema de andamios de madera autosustentantes que abarataba mucho la construcción.




Brunelleschi se enfrentaba al reto de abovedar un espacio similar al del panteón de Roma. Para ello el artista recurrió al sistema tradicional de contrarrestar los empujes a través de los nervios y bóvedas más pequeñas adosadas, como a la tradición romana del opus spicatum y a un sistema novedoso de doble cúpula.


Como consecuencia, Brunelleschi construyó una cúpula que habría de convertirse en orgullo de la ciudad de Florencia y símbolo del nuevo estilo artístico, el Renacimiento, que recuperaba los modelos clásicos abandonando definitivamente el estilo gótico.

La cúpula de Santa María dei Fiori supone la primera obra renacentista, así como la primera gran cúpula construida después de casi mil años y el inicio de un elemento clave de la arquitectura renacentista que habría de alcanzar su modelo más representativo e imitado en la cúpula de San Pedro del vaticano, diseñada por Miguel Ángel.

Iglesia de San Lorenzo. Brunelleschi


Iglesia de San Lorenzo (1421-1470) Florencia.

Se plantea con esta construcción un problema fundamental para la arquitectura renacentista. La Antigüedad clásica no ofrecía un modelo de templo adecuado para el culto cristiano y, por otra parte, la iglesia gótica, dado el aire de renovación y de ruptura respecto al inmediato pasado medieval, no era modelo apropiado.

Brunelleschi se inspira en el modelo de basílica paleocristiana, concibiendo una iglesia de tres naves, con capillas laterales entre los contrafuertes, en la que la columna clásica -de orden corintio- tiene singular prestancia, aumentada su esbeltez con la adición de un trozo de entablamento; sobre tales columnas apoyan arcos de medio punto. En el sistema de cubierta alterna el artesonado clásico para la nave central con las bóvedas de casquete esférico o baídas para los tramos de las naves laterales y dispone una pequeña cúpula en el crucero.



La Basílica presenta una planta de cruz latina muy alargada. El ábside es un cuadrado regular de la misma medida que el crucero. Con un cuadrado en el suelo se construye toda la obra, usando múltiplos y submúltiplos de ese módulo. La sensación final es de una armonía total de todos los elementos.

Todo el conjunto está regido por un sistema de proporciones matemáticas basado en el cuadrado y el círculo. La arquitectura de Brunelleschi es clara, hace resaltar los elementos estructurales (arcos, arquitrabes, pilastras) con el color gris de la piedra (la pietra serena, característica de la arquitectura toscana), lo que, juntamente con el dibujo geométrico del pavimento, muestra claramente las proporciones de cada parte y del conjunto del edificio.



Consta de tres naves divididas por dos largas hileras de columnas. En ella Brunelleschi desarrolla simétricamente el tema del pórtico del Hospital de los Inocentes: las dos naves laterales repiten la sucesión de arcos y de cubos espaciales proyectados en profundidad, mientras que la nave central - mucho más iluminada- equivale al espacio exterior. El espectador tiene entonces la impresión mágica que existe un espejo en el eje de la nave central que refleja, una en otra, las perspectivas profundas de las naves laterales, haciendo coincidir exactamente ambas imágenes.


 Los arcos y el fuste de las columnas están construidos con la típica "pietra serena" para subrayar el papel que juegan de articulación esencial en la sucesión de los espacios. La misma graduación proporcional regula la distribución de los valores luminosos: las capillas laterales no tienen aberturas al exterior, las bóvedas de cuatro puntos de las naves laterales (iguales a las del pórtico de los Inocentes) reciben una luz matizada procedente de los óculos y la nave central está inmersa en una alta luminosidad uniforme que les proporcionan las anchas ventanas.

Como novedad curiosa podemos citar la disposición de trozos cúbicos de entablamento (con arquitrabe, friso y cornisa) encima de cada capitel. Esta disposición, que recuerda los grandes ábacos románicos y bizantinos, proporciona una gracia aérea precisamente en el lugar situado entre el capitel y el arco, donde se encuentran los pesos y las resistencias.




Florencia, bajo el dominio de los Medici, era el centro artístico de Italia y de Europa. Había un conjunto de obras iniciadas en el siglo XIV en estilo gótico que habían quedado inacabadas a consecuencia de la crisis originada por la peste de 1348: los relieves de las puertas del Baptisterio de Florencia, el cierre de la cabecera de la catedral, etc. Una vez superada la crisis, los gremios, las autoridades y las grandes familias destinan recursos financieros a la finalización de estas obras, en la realización de las cuales se consagrarán los primeros grandes artistas del Renacimiento: Brunelleschi, Donatello, Ghiberti, etc. Este conjunto de artistas excepcionales cambia la ciudad, dándole una personalidad presidida por el espíritu clasicista, característico todavía en nuestros días, de la capital de la Toscana y que tiene su emblema en la gran cúpula de la catedral que domina el paisaje florentino.

Filippo De Brunelleschi (1377-1446) era orfebre, escultor y arquitecto y es el iniciador de la arquitectura renacentista. Sus obras más importantes se encuentran en Florencia, la ciudad donde se formó en los círculos científicos y humanistas, donde se conocía la obra de Vitruvio y donde se empezaban a estudiar de forma regular las obras de los clásicos griegos y latinos, tanto en arte como en letras y filosofía.
La iglesia fue dedicada a San Lorenzo di Ambrogio, obispo de Milán, por lo que también se llama Basílica Ambrosiana. Fue construida por Brunelleschi hacia 1423, que fue llamado por Giovanni di Ricci de los Medici para dirigir las obras.